"Sé lo que estas pensando, te preguntas si he disparado seis o sólo cinco veces, pero teniendo en cuenta que este es un Magnun del .45, el mejor revólver del mundo, capaz de atravesarte de un disparo, ¿no deberías sentirte afortunado, vago?" (Harry el sucio)

miércoles, 3 de septiembre de 2008

Parte I: El jugador


El jugador extendió sin vacilación la mano derecha hacia el cenicero. Cogiendo entre los dedos el pitillo se lo llevó a los labios inhalando profundamente, de manera sostenida. Restos aún incandescentes de ceniza cayeron sobre la mesa sin que nadie se percatara de ello, toda la atención se centraba en los ojos del jugador y en el Smith&Wesson del calibre .38 que reposaba brillante en la mesa.
En un gesto fluido, el jugador arrojo el cigarro, agarró el revolver, hizo rodar el tambor con su mano izquierda y sin que acabara de terminar el giro, amartilló el arma en su sien.
Tras unos instantes que parecieron eternos, un destello cruzó la mirada del jugador mientras apretaba con violencia el gatillo.
- ¡Click!
El sonido metálico reverberó en el ambiente contenido de sala rompiendo el silencio para dar paso a una sucesión de jadeos y murmullos.
De nuevo había ganado.
Guardo el revolver en el bolsillo derecho de su impecable americana, los billetes en su bolsillo izquierdo y con una mirada de desprecio en su rostro de media sonrisa salió de la sala con paso firme.